tapón de corcho

 

Estamos en época de celebraciones. Quién más, quien menos, tiene un bautizo, una boda o una comunión. Eventos en los que no puede faltar el vino en la mesa de los comensales y el brindis con champaña o cava. También se acaban las ligas de fútbol, de baloncesto, no sólo de los grandes equipos, también las de futbito con los amigotes o incluso las de pádel, tan de moda en estos tiempos. Y los ganadores brindan con cava o sidra por sus títulos.

 

No nos damos cuenta, pero en todas estas celebraciones tenemos presente el humilde tapón de corcho. El tapón de corcho que ha permitido que envejezca correctamente el vino en la botella de los grandes reservas que se sacan en las grandes celebraciones. El tapón de corcho que ha permitido que llegue en óptimas condiciones el vino de cualquiera de las celebraciones a las que asistimos. El tapón de corcho del cava que al ser descorchado provoca un grito de alegría de todos los que están alrededor.

 

El tapón de corcho, un objeto cotidiano, que todos tenemos en casa, que todos hemos tenido en nuestras manos y que encierra en si mismo un gran tesoro. No hablamos de sus magníficas propiedades, flexibilidad, impermeabilidad, ignífugo, etc. Si no también de sus valores añadidos, como que gracias a la saca se permite la subsistencia del alcornocal con su flora y fauna asociada, del que ya hemos hablado, o de permitir el arraigo de las poblaciones rurales que viven del corcho. También hablamos del ritual del descorche de la botella, cuando esperamos que se quite el tapón de corcho y nos permita acceder a un mundo de aromas, sabores y sensaciones, cuando descorchamos una botella de cava o sidra y sabemos que después del sonido del tapón al abrirse llega la alegría. Esos son valores añadidos del, como hemos dicho, humilde pero gran tapón de corcho. Sin el que las celebraciones no serían lo mismo.

 

Por eso, disfruten de la vida, descorchen botellas de vino, cava y sidra, no desprecien el corcho que ha hecho posible que puedan saborear de estos buenos caldos y por supuesto, beban con moderación.